Hemos visitado el MWC19 Barcelona

Hemos visitado el MWC19 Barcelona

He estado cuatro días en el Mobile World Congress Barcelona #MWC19. Desde que en 2006 aterrizara en Barcelona he asistido a casi todas las ediciones. He podido comprobar de primera mano como en la última década alrededor de la tecnología móvil ha florecido un gran ecosistema de empresas tecnológicas. Actualmente el MWC se ha convertido en un evento donde se dan cita muchas de ellas, siempre con soluciones y productos innovadores.

Las estadísticas reflejan que cada vez más los usuarios prefieren interactuar con los servicios desde sus dispositivos móviles en lugar de sentarse delante de un ordenador. Incluso en el entorno laboral cada vez más la movilidad juega un papel clave. En este contexto proliferan los dispositivos, aplicaciones y servicios que nutren y sustentan el paradigma de la movilidad.

A continuación os relato las cosas más importantes que he visto en este MWC19, y que me parecen relevantes, ya sea por su novedad o por su futuro impacto. Seguro que me dejo muchas otras cosas, me disculpo por ello, pero actualmente el MWC aúna muchos intereses de muchas industrias distintas y es difícil captar todo lo que ocurre.

El 5G ya es una realidad

En esta edición del 2019 por todas partes se respiraba que la tecnología 5G está lista para usarse. Con la llegada de cada nueva tecnología móvil aumenta la velocidad a la que se transmiten los datos. Sin embargo, esta vez, también hay innovaciones sustanciales y nuevos conceptos en cómo se organiza la red del operador. La nueva arquitectura del 5G permite tener latencias muy bajas, es decir, que el camino que deben recorrer los datos hasta su destino se realiza mucho más rápido, o lo que es lo mismo, empleando menos tiempo para que los datos lleguen a su destino.

 

Para que el 5G sea una realidad hace falta que se alineen varios actores:

  • Los fabricantes de estaciones base y nodos de red deben tener lista la tecnología.
  • Los operadores deben instalarla en sus redes y disponer de espectro electromagnético (frecuencias) para usarla.
  • Deben existir aplicaciones y casos de uso para sacar partido al 5G.
  • Los fabricantes de dispositivos deben tener los gadges listos para los consumidores.
  • Los consumidores deben comprar esos gadges pensando que con ellos disfrutaran de una serie de servicios o experiencias nuevas.

En este congreso ya podía verse como cada uno de estos actores empieza a tener lista su parte. No obstante, es necesario que todos sigan avanzando a la par, y que cada uno de ellos vea que los demás cumplen con su parte. Solo así se podrán justificar las enormes inversiones que hay que realizar para tener infraestructuras y servicios basados en la tecnología 5G. 

¿Para que servirá el 5G?

De momento ya se intuyen algunos casos de uso, pero como siempre, la innovación sorprenderá el mercado y aparecerán nuevas maneras de usar el 5G que nadie había previsto. Se habla de los videojuegos como uno de los casos de uso más beneficiado. La capacidad de los dispositivos 5G para soportar video 4K cambiará cómo y dónde se juega. Los usuarios podrán disfrutar de nuevas experiencias y juegos online outdoor aprovechando la elevada tasa de transmisión y la baja latencia del 5G.

A partir de aquí, muchos serán los servicios que se verán beneficiados gracias al 5G. Podríamos citar el consumo de video, que no para de crecer, el internet de las cosas (IoT), el coche asistido, el famoso coche autónomo, y un largo etc. Estoy seguro que aprovechando los dispositivos y las redes 5G nacerán nuevos servicios innovadores que aún no han sido conceptualizados.

El 5G ha sido concebido no solo para traernos mayores velocidades, sino que también viene con grandes innovaciones en el corazón de la red que permitirán que se desarrollen nuevos servicios. Uno de los conceptos más innovadores que trae el 5G es el de edge computing, también llamado distributed edge cloud. La idea, muy resumida, es acercar la computación y el almacenamiento en la nube lo más cerca posible de los usuarios finales, y situarlas en el extremo de la red del operador.

Quizás con un ejemplo se entenderá mejor. Actualmente el cloud computing permite que desde mi dispositivo móvil yo pueda disfrutar de almacenamiento y de computación en la nube. Puedo usar una APP que me sirve de interfaz y de visualizador, pero en realidad los datos se computan y se almacenan en un data center que puede estar a miles de kilómetros.

La idea del edge computing es que mis datos no tengan que viajar tan lejos, hasta el data center, sino que los servicios a los que accedo estén distribuidos para que sean mucho más cercanos a los dispositivos que los consumen. Esta característica será muy relevante para los casos de uso que necesiten de una respuesta muy rápida de la nube, que necesiten una respuesta en tiempo real. Serán casos de uso donde los datos y su computación no podrá permitirse el lujo de realizarse a miles de kilómetros, sino que se necesitará de una ejecución y respuesta ultrarápida.

Estos conceptos cambiarán totalmente el panorama actual de dónde están almacenados los datos y dónde se están ejecutando las aplicaciones. Por un lado los operadores de telecomunicaciones jugarán un papel clave en la era del cloud distribuido, puesto que disponen de una red geográficamente distribuida. Por otro lado, los actuales proveedores públicos de cloud no tienen redes distribuidas, pero si tienen negocios muy desarrollados para hosting de aplicaciones, y ellos también están haciendo sus movimientos hacia el extremo, el edge. Ambos actores conocen las ventajas del edge computing, y lo más probable es que negocien y lleguen a acuerdos.

En los próximos años veremos cómo se reparte el mercado del edge computing, donde estoy seguro que los operadores de telecomunicaciones jugarán un papel importante pues quieren cambiar el escenario actual de blind pipe, donde ellos ven pasar los nuevos negocios de internet por dentro de sus redes sin poder sacar un rendimiento económico. Con el edge computing tienen algo que decir para cambiar este paradigma.

Smartphones

Una de las cosas más llamativas del MWC19 eran los stands de los fabricantes de smartphones. Cual joyerías que guardan celosamente sus diamantes, los empleados de los grandes fabricantes de smartphones vigilan celosamente sus dispositivos, manteniéndolos siempre limpios y brillantes. En esta edición ya se podían ver varios smartphones 5G ready: Samsung, LG, Huawei, ZTE.

Tanto Samsung como Huawei han exhibido sus smartphones plegables, que se podían ver pero no se podían tocar, cosa que hace pensar que todavía necesitan ser perfeccionados.

Ambos fabricantes tenían su nuevo gadge a buen recaudo, dentro de una vitrina, de manera que solo le he podido hacer una foto encerrado dentro del cristal.

 

Sony presentó el renacimiento de su línea Xperia, con la concepción de que sus smartphones están dotados de multitud de funciones profesionales para crear entretenimiento y experiencias. En su stand tenían montado un pequeño estudio donde se podía ver en acción su flagship con pantalla de 6.5 pulgadas, y pantalla con relación de aspecto de cine 21:9. 

Durante la última década los smartphone se han ido comiendo muchos otros dispositivos que habían existido. Empezaron comiéndose a los reproductores de música, continuaron con la cámara fotográfica. Ahora, con la gran capacidad de computación que tienen, unido a sus capacidades gráficas, les convierten en una seria amenaza para las consolas de videojuegos, e incluso para las cámaras de video profesionales.

Otros dispositivos 

En el stand de Microsoft se podían probar las Hololens que permiten superponer la realidad que vemos con datos y gráficos generados artificialmente, lo que Microsoft llama “mixed reality”. Una solución muy innovadora para entornos profesionales. El concepto permite tener las manos liberadas para  poder operar y manejar instrumentos y/o herramientas.

En HTC se podían probar sus dispositivos de realidad virtual (VR) con su tecnología VIVE. Su CEO pronosticaba que el impacto de la VR y la AR será incluso mayor que el impacto que tuvieron los smartphones. Pone como ejemplo que la estas tecnologías pueden utilizarse para educar a niños de zonas pobres y remotas.

El internet de las cosas (IoT) 

Ya hace un tiempo que venimos escuchando sobre las bondades del IoT, pero la verdad es que aunque su uso sigue creciendo, lo hace a un ritmo inferior al pronosticado. Así que prefiero no creerme las predicciones sino la tendencia.

No hay duda de que van en aumento los casos de uso en que es necesario conectar dispositivos remotos mediante una tecnología inalámbrica. Cuando hablamos de dispositivos conectados, nos referimos a cosas que no son smartphones, ni tablets, ni ordenadores. En este sentido, me gustaría hacer una distinción entre tres categorías de dispositivos conectados: 

Dispositivos de electrónica de consumo (gadgets)

Son dispositivos de consumo masivo, normalmente con una electrónica completa que permite ciertos niveles de computación, dotados de alimentación o bien de batería recargable periódicamente. Su propósito puede ser variado, pero en general son dispositivos que ya existían, pero que ahora se les dota de conectividad a internet con el propósito de aumentar sus prestaciones.

Ejemplos: una nevera, un reloj de pulsera, equipos de telemedicina, etc. 

Dispositivos IoT propiamente 

Para mi estos son los dispositivos IoT auténticos. Son mucho más pequeños que los primeros, con menos capacidades computacionales, y en muchos casos sin alimentación eléctrica, así que deben alimentarse a partir de una batería que, o bien se recarga periódicamente, o bien tiene una única carga que deberán administrar hábilmente durante toda su vida. Su propósito suele ser recoger datos muy concretos para entregarlos a la nube, que a su vez los agregará a los datos procedentes de otros dispositivos y con ello las aplicaciones de alto nivel podrán tomar decisiones.

Ejemplos: un sensor que de que el contenedor del reciclaje está lleno, un sensor de temperatura, o de polución, un localizador embarcado en un contenedor de mercancías, etc. 

Sistemas conectados 

Habría una tercera categoría, donde el ejemplo más paradigmático es el del coche conectado. En lugar de un coche podría ser una barca, un drone, un avión, etc. En estos casos el sistema es de gran complejidad, con numerosos subsistemas, dotados de AI, con numerosos sensores y algoritmos gobernando su autonomía. Pero aún siendo autónomos en algunas funciones, necesitan estar conectados para que parte de su autonomía sea gestionada desde la nube, y a su vez, los datos que puedan estar recogiendo en su “misión” sean recepcionados por la nube. 

Si bien las tres categorías tienen en común que son dispositivos que necesitan la conectividad, las características de los objetos conectados son bien distintas, así como la cantidad de datos que deben transmitir. Sea cual sea la tecnología que conecte al dispositivo con la nube, son varios los retos que afectan al mundo del IoT. Uno de los más importantes es la ciberseguridad. 

En breve escribiremos un artículo monográfico del IoT para mostraros más particularidades, y explicar qué tecnologías lo hacen posible y cuáles son los retos que se afrontan.

La Inteligencia Artificial (AI) 

Visitando el MWC19 queda claro que la AI jugará un papel importante en la era de los datos masivos. Así la inteligencia artificial está llamada a ser una herramienta que permita gestionar escenarios complejos, con cantidades enormes de datos generados por los propios usuarios y sus dispositivos conectados, o bien por objetos conectados cuya misión es reportar informaciones constantemente. La AI será imprescindible para analizar esas cantidades ingentes de datos y encontrar patrones, tendencias y comportamientos, que posteriormente permitan a las aplicaciones de alto nivel tomar decisiones acertadas.

La eSIM (embedded SIM) 

Ya hace tiempo que sabemos de las ventajas de la eSIM, pero hasta ahora su adopción ha sido muy baja. Parece que su adopción empieza a crecer, siendo ya varios los operadores que las aceptan. La eSIM consiste de un chip integrado en la circuitería electrónica del dispositivo, que tiene las funciones de una SIM. A diferencia de ésta, el chip viene “vacío” de fábrica, listo para que se le programe una identidad y se le inserten las claves de cifrado que usará para encriptar la comunicación. 

Un ejemplo ilustrativo de uso de la eSIM es cuando la incorpora un smartwatch (reloj inteligente). De manera, se permite al reloj tener su propia conexión de voz y datos directamente con la red, sin necesidad de estar aparejado con el móvil. Como la eSIM está en la circuitería del reloj, no hace falta tener un slot accesible para insertar una SIM física, con las ventajas que esto supone a la hora de hacer que el reloj sea sumergible.

Según indican las previsiones, cada vez más fabricantes de smartphones, tablets y laptops habilitarán sus dispositivos con una eSIM. Si bien es cierto que dado el gran volumen de SIMs que circula en el mundo, lo más probable es que durante los primeros años los smartphones, en particular, acepten también la SIM física aunque ya estén preparados con la eSIM interna.

Con el uso de la eSIM se facilitarán las famosas portabilidades, o cambios de operador. No significa que vayan a realizarse en menos tiempo, pues esto es algo que dicta el regulador, y implica unos tiempos para poder gestionar el cambio de operador. Lo que está por ver y supongo que pronto lo sabremos, es si el nuevo operador nos hace visitar una de sus tiendas para reprogramar la eSIM, o bien lo hace a través de un aplicativo que permita recibir las nuevas credenciales sin movernos de casa.

 

¿Todo esto de que me sirve si soy una PYME?

A cualquier directiv@ o propietari@ de una empresa le puede abrumar la gran cantidad de tecnologías y tendencias que hay sobre la mesa hoy en día.

¿Qué de todo esto se puede o se debe aprovechar para competir mejor?

Aunque en el corto plazo parezca que mi pyme no va a ser impactada por los cambios tecnológicos, mi recomendación es que te prepares para entender los nuevos conceptos que van emergiendo.

Por poner un ejemplo, la propia relación de los ciudadanos y las empresas con los bancos podría cambiar muy pronto. Los bancos buscan diseñar nuevos servicios poniendo el cliente en el centro. Desde aplicaciones de banca para el móvil, hasta procesos de aprobación de pagos.

Los servicios en la nube están evolucionando, cada vez hay más y mejores. Hay competencia entre los proveedores y eso se traduce en que sus ofertas tienen un precio muy asequible para la PYME. Esta es una buena oportunidad para la PYME para mejorar sus procesos y deshacerse de viejas infraestructuras.

La tecnología es una herramienta muy potente, a los empresarios les toca usarla adecuadamente para competir mejor. Puedes usarla tanto para mejorar la gestión de tu empresa, como para mejorar tus productos o servicios. La innovación es una de las claves para competir mejor.

Tal como he explicado en mi post transformación digital para pymes dicha transformación no va solo de tecnología, también va de estrategia, de nuevas maneras de conquistar y fidelizar clientes, de cómo organizo la empresa, entre otras cosas.

Si te sientes abrumad@ para entender los cambios que están aconteciendo y cómo están ya impactando a tu entorno competitivo en general, y a tu empresa en particular. Si sientes que debes cambiar, transformar tu empresa pero no sabes por donde empezar. Échale una mirada a nuestros servicios para PYMEs y cooperativas en este enlace. Nuestra misión es ayudaros a transformar vuestra empresa para que compita mejor en la era digital.

 

Transformación Digital para PYMEs

Transformación Digital para PYMEs

¿Qué significa para una PYME la transformación digital?

Las tecnologías digitales han ido entrando poco a poco en las empresas. Primero en las grandes empresas, que fueron pioneras en este sentido, pues solo ellas se las podían permitir. Con los años lo digital ha entrado de lleno en todos los hogares y en mayor o menor medida, en todas las empresas, grandes y pequeñas. En la última década, numerosas empresas ya han ido incorporando ciertas tecnologías y los correspondientes dispositivos electrónicos asociados. Aunque la incorporación de algunas tecnologías ha permitido mejorar determinados procesos en nuestras empresas, todavía queda mucho camino por recorrer. Se puede conseguir mucho más si una empresa está dispuesta a cambiar, a transformarse. La transformación digital de la que estamos hablando actualmente no va de tecnología solamente, va de estrategia también, de nuevas maneras de pensar, de nuevas maneras de organizarse, de nuevas maneras de hacer negocio, y todas ellas nos las brinda la actual era digital.

Hablar de transformación digital de las pymes es hablar de un proceso de cambio. Cambiar para adaptarse mejor a los nuevos entornos competitivos, a las nuevas amenazas, a las nuevas estrategias de conquistar y mantener clientes, a los competidores asimétricos, en definitiva, cambiar para que nuestra empresa sea más competitiva. Si tuviéramos que responder brevemente a la pregunta ¿por qué hay que transformar nuestra empresa? La respuesta más evidente seria: porqué nuestros clientes así lo exigen, porqué nuestros clientes también cambian. Cambian sus preferencias, sus gustos, sus hábitos de compra.

¿Por qué los hábitos de consumo evolucionan?

La generación llamada millenial – nacidos a partir de 1980 y que ahora tienen una edad entre 22 y 38 años significan ya 2000 millones de personas en el mundo. Han entrado ya en lo que se ha convenido en llamar “el rango de edad para actividad económica”, es decir, han entrado en la edad que las personas forman los hogares, deciden tener niños, y se gastan el dinero no solo en ocio sino también en su establecimiento desde el punto de vista social. Los millenials están más acostumbrados a la tecnología que sus predecesores, los baby boomers. También tienen preferencias y gustos distintos a los boomers, y sobretodo, su manera de comprar y compartir información es mucho más online. A su vez, los boomers también cambian, se adaptan, y muchos están adoptando las nuevas formas de buscar, informarse, comparar y finalmente comprar online o bien offline, en una tienda física. Se está consolidando lo que ya se llama omnicanalidad, o lo que otros prefieren llamar multicanalidad, que no es otra cosa que la empresa disponga de varios canales para intentar conquistar i retener a sus clientes, respondiendo así a su necesidad de tener una experiencia integrada con puntos de contacto digitales y físicos.

¿Hasta cuándo hace falta transformar mi empresa?

El proceso de transformación es ahora permanente, hay que estar atento y adaptarse a los cambios constantes en el entorno competitivo, a cómo los clientes transitan por el camino de la compra, a cómo fidelizar a un cliente e incluso conseguir que éste nos recomiende. La actual era digital, en especial gracias a internet y a las redes sociales, ha acelerado vertiginosamente las interacciones de todo tipo: entre consumidores, entre empresas, entre empresas y consumidores. También ha permitido florecer nuevos modelos de negocio, nuevas maneras de comprar y de vender, de conquistar nuevos clientes y de fidelizar los que ya tenemos. Ahora la relación con el cliente es bidireccional, la opinión del cliente es imprescindible para desarrollar el negocio y diseñar nuevos productos.

Antes se hablaba de ventaja competitiva sostenible, refiriéndose a que la empresa que tenía algo especial ventajoso sobre sus competidores, debía tener procesos optimizados para mantener dicha ventaja y hacerla sostenible en el tiempo. Hoy podemos decir que las ventajas competitivas son acotadas en el tiempo. Hay que innovar constantemente para tener una ventaja sobre los otros competidores. Innovar no significa solo en producto/servicio, sino también en procesos, en modelos de negocio, en cómo fidelizar a nuestros clientes, cómo escucharles, saber lo que necesitan, y entregarles valor.

¿Son asequibles las nuevas tecnologías?

Actualmente la mayoría de tecnologías disponibles en el mercado son más asequibles que nunca. La competencia entre suministradores es suficiente para que los precios sean razonables. Pongamos como ejemplo los modelos de computación y almacenamiento en la nube, el llamado cloud.

Los servicios en la nube son actualmente asequibles a cualquier pyme. Una de las características de estos servicios es que permiten la escalabilidad. Cualquier pyme puede empezar contratando el servicio mínimo que necesita para sus operaciones actuales y posteriormente escalarlo a medida que su negocio crezca. A su vez, muchos fabricantes de software están ofreciendo sus productos en formato software como servicio, software as a service en inglés (SaaS). Esto permite que las empresas se liberen de tener que dimensionar sus ordenadores y evaluar la idoneidad de su hardware para que permita la ejecución de determinado paquete de software. De esta manera la ejecución y almacenamiento de datos se realiza en la nube, y los dispositivos electrónicos se convierten en una herramienta de visualización y entrada de datos. Esta tecnología permite la heterogeneidad de dispositivos, en otras palabras, con una buena gestión del software podremos acceder a la nube mediante múltiples y variados dispositivos, de manera ubicua.

 

¿Qué debo hacer para abordar la transformación digital de mi PYME?

 

En Barcelona Puffin Consulting proponemos que la transformación digital sea top-down, es decir, de arriba hacia abajo. Defendemos que la mejor manera de abordar la transformación digital de una empresa es aquella en que la transformación viene diseñada y empujada por la dirección de la empresa.

Tal como hemos citado al principio de este artículo, la transformación digital no es un asunto solo de incorporar tecnologías para mejorar determinados pain-points de la empresa. Implica todo un proceso de reflexión y análisis que empieza por entender cómo es el entorno competitivo y cómo se desenvuelve la empresa en dicho entorno.

Para plantear una transformación adecuada intervienen muchos aspectos. Uno de los más importantes, pero no el único, es la estrategia. Sí, la estrategia no es solo patrimonio de las grandes empresas, las PYMEs también deben tener un plan estratégico. Otro aspecto importante será la relación con los clientes, entender qué buscan, cómo lo buscan, cómo los conquistamos y cómo los retenemos usando nuestras propias estrategias y tácticas de marketing. Seguiríamos con el fomento de la innovación tanto en procesos como en producto/servicio. Así podríamos continuar revisando otros aspectos de la empresa, pero lo importante es que cada empresa encuentre la velocidad necesaria, que le permita seguir operando pero a la vez seguir transformándose.

Durante décadas muchas herramientas y prácticas de gestión empresarial han estado reservadas solo a las grandes empresas. Esto se ha terminado!!!!. De la misma forma que la tecnología se ha democratizado, en Barcelona Puffin Consulting ponemos las mejores prácticas de gestión empresarial al alcance de las PYMEs, añadiendo las características digitales necesarias, con el objetivo de que tu PYME sea más competitiva en la era digital. Para ello hemos diseñado un catálogo de servicios para asistir a las PYMEs en su transformación digital.

En los próximos artículos de este blog iremos desgranando cómo debe plantearse la transformación digital para que sea un éxito, y sea aceptada y compartida por toda la plantilla de la empresa.